“Castle”: La nueva procedimental de la ABC
Tuesday, March 10th, 2009La nueva apuesta de los lunes de la ABC se trata de una serie procedimental. ¿Una propuesta novedosa? No. Como ya sabemos series de estas hay bastantes en emisión a día de hoy (solo hay que mirar la parrilla de la CBS, canal experto en las mismas y en que todas ellas les funcionen), así que quizás una más pues deje ver una falta de creatividad a la hora de lanzar nuevas propuestas. El género funciona bien, pero hay una saturación. De manera que el esfuerzo a la hora de crear una nueva serie de este tipo tiene necesariamente que residir en buscar unos protagonistas con suficiente gancho para el público, y no siempre se obtienen buenos resultados. Ahí está Life como prueba, una serie con un dúo protagonista de lo mejor que se puede ver actualmente en la televisión y cuya audiencia no es buena.
Pero se le puede dar otra vuelta de tuerca al tema, y es crear una procedimental cuyo principal ingrediente sea el humor. Sí, tampoco es novedoso. En The Mentalist y en la citada Life podemos gozar de golpes de humor muy ingeniosos, aunque no es lo que prima en ambas series. En Castle sí. Y todo por su protagonista Richard Castle, un escritor de novela de suspense de éxito encarnado por Nathan Fillion, al que el personaje parece venirle como anillo al dedo. La serie empieza cuando un asesino imita los asesinatos de sus libros y la policía de Nueva York le llama para ayudarles a atrapar al criminal. Pero toda buena procedimental necesita a una compañera para que haya un equipo atractivo, así que tenemos a la agente Kate Beckett, lectora de los libros de Castle y con quien enseguida habrá tensión, porque Rick resulta ser un tipo que va de listillo, egocéntrico, bastante impertinente… Pero a lo gracioso. Ya desde el primer minuto nos podemos dar cuenta de cómo va a ser el personaje. A tener en cuenta también su familia: una hija adolescente fruto de un matrimonio roto y una madre bastante libertina por decirlo de alguna manera.
A su favor: El carisma que tiene Nathan Fillion a la hora de interpretar personajes con toques cómicos (impagable su personaje en Dr. Horribles o su Mal de Firefly). La verdad es que lo borda. El carisma que tiene también Stana Katic interpretando a la fémina del dúo y la buena química entre ellos.
Otro punto a su favor es sin duda el humor. El capítulo cuenta con bastantes ocurrencias de lo más divertidas. Lejos de que algo así chirríe, encaja muy bien con el tipo de serie que se pretende hacer.
En cuanto a audiencias a priori lo tiene bien ya que se emite detrás del exitoso Dancing with the Stars.
En contra: No deja de ser un procedimental estrictamente hablando y hay saturación del género. El peso de la serie reside en Nathan Fillion, un actor que por mucho que me guste, arrastra una fama de gafe ya que últimamente le cancelaban todo lo que hacía. Veremos qué tal las audiencias y qué acogida le da la crítica y si por fin Fillion tiene una serie estable.
